martes, 3 de diciembre de 2013

Servicios profesionales: potencial de crecimiento actual

Comisión Europea: en España, «la transición deseada hacia actividades que requieren mayor valor añadido, conocimientos y tecnología está todavía obstaculizada por la ausencia de una mayor liberalización de servicios profesionales»

Esta fue una de las principales conclusiones que emitió la Comisión Europea el pasado jueves 26 de noviembre, en su informe sobre las pymes en Europa. Destacó además, que el perfil de éstas en España se caracteriza por una generación de valor añadido reducido concentrado en alimentación, comercio, restauración, textil, etc. No obstante, hay que tener en cuenta, que el 94,1% del tejido empresarial español son microempresas; es decir, tienen menos de diez trabajadores y ocupan al 38,5% de los trabajadores, según el Instituto de Estudios Económicos (IEE). En este sentido, la transformación de la economía hacia actividades de mayor valor añadido por la que aboga Bruselas tiene una justificación certera: una mayor liberalización de los servicios profesionales merece una especial reflexión. 

  • Las profesiones invierten en innovación tecnológica 

Las profesiones muestran un comportamiento contracíclico positivo en innovación tecnológica. Durante el año 2012, el gasto en innovación tecnológica en las actividades profesionales, científicas y técnicas creció un 5,1% frente al descenso acusado del 9,1% en el conjunto de la economía. Unos datos que toman un mayor significado si se contextualizan con la bajada de un 6,6% en la industria y de un 11,1% en los servicios como refirió el INE el 27 de noviembre en su publicación. Este incremento, que no es casual o fortuito, responde al concepto de profesión liberal estructurado bajo el modelo colegial actual, que percibe la innovación en todos los órdenes de la profesión como esencial para ofrecer cada vez un servicio de calidad media más elevada a los usuarios. Sin el incentivo que proporcionan las entidades colegiales en la promoción y evolución de las profesiones y, de la misma forma, el amparo de seguridad que sirven a los clientes o pacientes a través del instrumento de colegiación, una liberalización excesiva que alejara al profesional y ciudadano de los colegios distorsionaría estos elementos. 

  • Los servicios profesionales como bienes transables

Fruto del apoyo a la evolución de las profesiones por las instituciones colegiales los servicios profesionales tienen la capacidad hoy de ser considerados transables, o lo que es lo mismo, exportables. ¿Por qué? Si nos remontamos al periodo de crecimiento de la economía española comprendido entre 1995-2007, vemos que éste se debió a los bienes no transables; en otras palabras, bienes que no eran exportables como los que resultan de la construcción o restauración. Sin embargo, los profesionales -durante esta etapa y de forma más reciente e intensa- ven en la prestación de sus servicios al exterior mediante soportes tecnológicos una posibilidad real y efectiva de competir en el exterior a través de la seña de calidad -ejemplo: e-commerce-. Este nuevo escenario presenta, no obstante, una sensibilidad especial, dado que la prestación debe preservar la misma confianza para el ciudadano que un servicio profesional al uso.

Por tanto, si se quiere fomentar el potencial exportador de nuestra economía, un factor primordial debería ser asegurar que la prestación de servicios profesionales se realiza en base a los criterios de seguridad indispensables para el cliente o paciente y con el nivel de calidad necesario que garantizan los colegios profesionales a través del control deontológico. Desplazar a las instituciones colegiales a un papel más distante, en este apartado, supondría un argumento de menor competitividad y credibilidad de nuestros profesionales en el exterior en comparación con otros países donde el modelo colegial está más presente.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Tratado de Libre Comercio EEUU-UE: Servicios profesionales incluidos #TLC

«Será muy ambicioso en todos los sectores —de servicios— y formas de prestación» 

Bruselas, 11-15 noviembre. La segunda ronda de negociaciones sobre el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre EE.UU. y la Unión Europea  ya está en marcha. De cerrarse —a mediados del 2014—, daría lugar al área de comercio con mayor volumen económico del mundo. Al mando de las conversaciones se encuentran Daniel Mullaney, jefe negociador por EEUU, e Ignacio García-Bercero, su homólogo por la Unión Europea. La importancia de llegar a este acuerdo es «capital», como refirió, recientemente, el Ministro de Asuntos Exteriores, Margallo en un acto en la Casa de América. Y así lo cree la Comisión Europea al anunciar efectos positivos sobre el empleo y el crecimiento económico. Unos efectos que, como sostiene, provendrán en un 80% del recorte en burocracia, en diferentes regulaciones y, por otro lado, de la liberalización del comercio de servicios. Prueba de la importancia para las profesiones colegiadas fue la Mesa Redonda que tuvo lugar el día 5 de noviembre en la Cámara de Comercio de Madrid. En ésta se abordó las posibles oportunidades para las empresas españolas y se prestó atención al capítulo de los servicios profesionales dentro del TLC. ¿Pero qué supondría todo esto? 

  • Planteamiento del TLC respecto a los servicios profesionales 
Una de las líneas básicas del TLC se basa en mejorar el acceso al mercado de servicios en EE.UU. por parte de las empresas españolas y, viceversa, «no seamos ingenuos». Así manifestó, en dicha Mesa Redonda, Rafael Fuentes Candau, Subdirector General de Política Comercial con Iberoamérica y América del Norte. En su presentación aludió al objetivo del TLC de liberalizar todos los sectores de servicios y la oportunidad que supone para los profesionales y, en concreto, para los arquitectos e ingenieros, como un punto esencial en la confección de este acuerdo. En este sentido, surgen varios interrogantes, máxime cuando nos encontramos a las puertas de una discutida Ley de Servicios y Colegios Profesionales (LSCP). Sin ir más lejos, como sabemos, el modelo estadounidense se basa en las licencias profesionales y, en general, las profesiones son de adscripción voluntaria. Además, la propia prestación de servicios profesionales es de carácter heterogéneo y cada Estado tiene una regulación con diferentes matices. Mientras, en el caso español y europeo, a pesar de mostrar una mayor homogeneidad en cuanto a la colegiación, también presenta sus particularidades. Por ello, armonizar a ambos lados del atlántico que la prestación de servicios profesionales pueda realizarse de forma reglada, en iguales condiciones y, sobre todo, salvaguardando los derechos y la calidad que merece el ciudadano, parece hoy, un galimatías de grandes proporciones.

  • ¿Qué modelo de prestación de servicios profesionales prevalecerá?, ¿será una mezcla? 
A priori, según el experto en comercio internacional, Arcadi Oliveres, «EE.UU. tiene una posición dominante en algunas áreas, como servicios profesionales e inversión extranjera. Las empresas norteamericanas suelen invertir más en Europa que al revés». Mientras, Javier Díaz Jiménez, profesor del IESE afirmaba que «este tratado llevaría a un desarme arancelario completo, donde las mercancías podrían venderse sin ningún coste y donde se armonizarían determinados estándares técnicos. Integrar un mercado comercialmente de ese tamaño bajaría los precios de muchas cosas y nos beneficiaríamos todos».

  • ¿Qué hay de la protección de datos?
Pero no hay que olvidar, además, el tema de la protección de datos. La Organización Europea de Consumidores (BEUC), junto con otras instituciones comunitarias, han alertado de que las legislaciones a este respecto son «totalmente incompatibles» y, por tanto, piden que este proceso negociador sea más abierto a la sociedad. Sin ir más lejos, Martin Schulz, Presidente del Parlamento Europeo, pidió que se paralice el proceso hasta tener más garantías sobre este asunto. Una de las posibles implicaciones sería la prestación de determinados servicios profesionales a través del creciente fenómeno del e-commerce donde los datos tanto de profesionales como clientes o pacientes podrían no estar lo suficientemente protegidos. 

  • Posible repercusión del TLC para la Ley de Servicios y Colegios Profesionales 
Uno de los objetivos y enfoques del anteproyecto de LSCP es adaptarse aún más al marco regulatorio europeo. De esta forma, la aparición y consolidación de un acuerdo de libre comercio entre EE.UU. y la UE «conllevaría una modificación de la LSCP que no tendría que ser excesiva al estar dentro del marco comunitario» tal y como dijo, Rafael Fuentes Candau. La actualidad en las profesiones se centra hoy, en el desarrollo del anteproyecto de LSCP, pero una vez vistos estos movimientos en el marco de acuerdos comerciales entre la Unión Europea y EE.UU., merecen y tendrán un capítulo especial para las profesiones colegiadas. Y es que los derechos de los profesionales y ciudadanos están juego.

lunes, 11 de noviembre de 2013

Impactos de la #LSCP: (8) El género en disputa

Terminamos esta serie de artículos dedicados a analizar los diferentes impactos económicos que el Anteproyecto de Ley de Servicios y Colegios Profesionales (LSCP) podría traer a nuestra sociedad poniendo el ojo en la cuestión de género, a la que la memoria de análisis de impacto normativo también hace alusión. Según este documento, "cabe esperar que la Ley tenga un impacto positivo de género, fundamentalmente al facilitar un acceso equilibrado al mercado laboral de empleo cualificado". 
La conclusión, desde la perspectiva de la contribución a los objetivos de las políticas de igualdad de oportunidades, es que la propuesta contribuye a mejorar la presencia de las mujeres en el mercado laboral y sus condiciones salariales y de trabajo. Su efecto principal en este sentido puede ser contribuir a la mejora de la presencia laboral de las mujeres en el conjunto de la economía, a través de la expansión de las oportunidades de empleo, especialmente en el segmento de empleo cualificado.

No obstante, en el texto no se especifica cuáles serán las estrategias, o de qué manera una mayor competencia, resultante de la apertura de mercado, puede ayudar a que las profesionales liberales tengan las mismas oportunidades laborales que sus pares varones.


¿Por qué hablar de mujeres y hombres cuando hablamos de la #LSCP?

Como apuntan los economistas Lina Gálvez Muñoz y Juan Torres López en Desiguales (Icaria, 2010) ha de tenerse en cuenta "la desigual posición en la que se encuentran las mujeres y los hombres a la hora de participar en la producción de los bienes y servicios y en la distribución de los ingresos y la riqueza, y del bienestar, poder y consideración que de ello se deriva". Aluden ambos economistas a una clave de análisis, que es tener en cuenta, además de la esfera del mercado, la relacionada con todo el trabajo necesario para "el sostenimiento de la vida humana, pase o no por el mercado, y los aspectos distributivos y retributivos no solo monetarios".

Es decir, existen unas condiciones estructurales de desigualdad a las que apenas se hace alusión. Una desigualdad que tiene que ver con la remuneración económica, pero también simbólica. Y con las cargas de trabajo dentro y fuera de casa, para ambos. Si no se analizan, si no se detectan, ¿cómo esperar impactos positivos de una normativa que no atiende a unos problemas específicos?. Porque, según el VII Informe del Perfil de la Mujer Trabajadora (2013), la media de diferencia salarial entre un hombre y una mujer en el mismo puesto y con el mismo trabajo es del 35%.  Este estudio también habla de compatibilidad entre lo profesional y lo catalogado de "doméstico", donde las mujeres trabajan a tiempo parcial un 26,3% en contraste con el 1% de los hombres que llevan a cabo este modelo.

Cierto es que el sector servicios es el que más empleo ha creado, los datos son claros al respecto; pero también nos acercan otras realidades, como que las mujeres suponen el 46,1% de los ocupados en las actividades profesionales, científicas y técnicas, y han perdido un 7,4% de empleo desde el 2008,  según el Informe de la situación de las mujeres en el mercado de trabajo (Secretaría de Estado de Empleo).


Políticas ad hoc

Las llamadas "políticas de igualdad" para los nuevos gobiernos corporativos, así como "la conciliación como un derecho social que debe dirigirse tanto a hombres como a mujeres" -pronunciado este lema en el último Congreso Nacional para Racionalizar los Horarios Españoles- son dos ejemplos de acción en torno a un problema (pro)común. Sin embargo, pocos estudios aluden a la desigualdad como fuente de las mayores perturbaciones que sufre la economía, y por ende, la sociedad. Es decir, a la reforma estructural que no solo trae una normativa, sino un ambiente, una cultura de la equidad en todos los sentidos. Otra regulación y un nuevo orden institucional, necesarios tal y como ha dejado claro esta crisis. Nuevos valores, otros enfoques. "El reto del otro poder", que dirían los autores de Desiguales. 

jueves, 17 de octubre de 2013

Impactos de la #LSCP: (7) Menor movilidad internacional y empleabilidad

Para continuar con esta serie de impactos que se producirían de aplicarse el Anteproyecto de Ley de Servicios y Colegios Profesionales (ALSCP), nos centraremos en dos temas de especial sensibilidad para los profesionales: la movilidad internacional y la empleabilidad. Así, desde la Memoria de análisis de impacto normativo del ALSCP se afirma que habrá una mayor movilidad de nuestros profesionales ya que la normativa actual de atribuciones profesionales «es muy restrictiva» cuando se desplazan a otro país de la UE. Por otro lado, se aduce una mayor empleabilidad al mejorar el acceso al mercado, «en particular, de los más jóvenes y por ampliar el potencial de adaptación y reconversión de nuestros profesionales». En este sentido, es necesario plantearse y analizar qué sucedería -especialmente, a los 616.000 profesionales que no tendrían que estar sujetos a colegiación- si hacemos caso a lo que la memoria dice. ¿Realmente se favorecería una mayor movilidad y empleabilidad de nuestros profesionales?

Menor movilidad internacional… 

El hecho de que un profesional pueda no estar colegiado y, por tanto, no sujeto a un control deontológico supone, de facto, una desventaja comparativa con el resto de profesionales para ejercer en algún país de la Unión Europea. Y es que la colegiación, junto con el sistema europeo de reconocimiento de cualificaciones, supone un decisivo factor de homologación en el ámbito europeo. Por ello, actualmente, los colegios profesionales desarrollan una labor de asesoramiento y acompañan al profesional colegiado en el proceso de búsqueda de oportunidades laborales y asentamiento en otros países. Labor que está quedando reflejada, por ejemplo, en las jornadas de internacionalización que realizan los diferentes colegios profesionales. Prescindir de este modelo colegial, supondría un riesgo potencial, cuando hoy en día muchos profesionales buscan, con garantías, oportunidades laborales en el exterior.

 …y una empleabilidad más reducida de nuestros profesionales 

Si 616.000 profesionales quedaran fuera del modelo colegial, disminuirían su potencial y nivel de empleabilidad. Es decir, los profesionales serían menos permeables en el tejido productivo tanto nacional como internacional y eso impactaría en un menor dinamismo económico. La causa principal se debería a la situación que implica estar colegiado ya que posibilita la acreditación del Desarrollo Profesional Continuo (DPC). Un modelo que aporta a los profesionales una continua actualización en su ejercicio profesional y les ofrece más oportunidades para prestar sus servicios en el mercado de forma óptima. Y es que, según el estudio Unión Profesional ‘Desarrollo Profesional Continuo, una herramienta para la movilidad e internacionalización’, «un Desarrollo Profesional Continuo acreditado, de calidad, homogéneo y adecuado favorece sin lugar a dudas aspectos tan relevantes en la Directiva 2005/36/CE como el reconocimiento automático basado en condiciones mínimas de formación o experiencia profesional.» 

Por último, mencionando otro estudio realizado por Unión Profesional -¿Qué más pueden hacer las organizaciones profesionales por sus colegiados en materia de empleo, empleabilidad e internacionalización?-, se incide en que «la empleabilidad mantiene una estrecha relación con las características y la preparación de un individuo como factor fundamental para encontrar empleo. Fomentando la empleabilidad, por tanto, aumentan las posibilidades de encontrar, mantener o cambiar de empleo.» 

Estamos pues ante dos conceptos, la movilidad y la empleabilidad, inherentes a la competitividad de los profesionales en su ejercicio y que son potenciados desde las entidades colegiales a través del instrumento de colegiación. Por tanto, perder este factor competitivo supondría exponerse a otro riesgo más en la capacidad de recuperación y desarrollo de la economía española.

miércoles, 9 de octubre de 2013

Impactos de la #LSCP: (6) Pérdida de independencia de las instituciones colegiales

«Las instituciones desempeñan un papel esencial en el crecimiento económico, ellas a su vez son incentivos para crear una estructura productiva.»  
Douglas North, Nobel de Economía, 1993 

El estudio sobre el papel que juegan las diferentes instituciones en el desarrollo y crecimiento económico de un país ha sido destacado en los últimos años. Sin ir más lejos, los economistas Daron Acemoglu y James Robinson publicaron  recientemente ¿Por qué fracasan los países? donde sostenían que la causa principal del crecimiento económico era el tipo de arquitectura institucional.

En España, dentro del conjunto de instituciones establecidas, los colegios profesionales tienen una especial sensibilidad en el desarrollo social y económico y conforman una entidad con un recorrido histórico importante y con unas funciones atribuidas por la Constitución en el artículo 36 que les otorga facultad de autorregulación. Sin embargo, el Anteproyecto de Ley de Servicios y Colegios Profesionales (LSCP), en sus artículos 32 y 33, conduce a que los colegios profesionales sean un órgano administrativo inferior, restándole así independencia. ¿Qué supondría esto en términos socioeconómicos?


La degradación institucional genera menor actividad económica 

Unas instituciones como los colegios profesionales, menos estables y con menor independencia en el ejercicio de sus funciones, podrían disminuir el nivel de certidumbre entre los agentes económicos de este subsector, es decir, profesionales y consumidores. Así, como se desprende de las conclusiones de los economistas antes nombrados, los marcos institucionales que fomentan la estabilidad y la confianza en las reglas del juego de los agentes económicos son aquellos que buscan proteger los derechos y hacer cumplir los acuerdos. Por tanto, sin estas reglas, la tendencia resultante sería de un retroceso paulatino en la actividad económica directa del subsector de servicios profesionales y de manera indirecta o inducida en otros sectores económicos vinculados. No hay que olvidar que, bajo este modelo colegial, las profesiones han experimentado una clara evolución y estandarización con el ámbito europeo y han contribuido de forma esencial tanto al crecimiento económico sostenido años atrás, como a aguantar en mayor medida la caída del empleo en estos años de crisis. Esta convergencia y potencialidad no hubiera sido posible sin la labor diligente e independiente de los colegios profesionales, que en su constante proceso de mejora componen el generador de confianza en la prestación de servicios profesionales.


Beneficio de la independencia de las entidades colegiales en una regulación equilibrada 

Una regulación equilibrada y estable favorece una mayor seguridad jurídica en el mercado; elimina o disminuye los costes ligados a la búsqueda de información fiable sobre los profesionales y reduce la burocracia. En este sentido, Ronald Coase (Nobel Economía,1991) afirmó que «para que dos partes implicadas lleguen a acuerdos y cooperen sobre derechos, obligaciones, etc. deben tener una cantidad de información suficiente, un proceso que es duro, costoso y en ocasiones deficiente. Sin embargo, cuando no sea posible llegar a puntos de encuentro debido a la desconfianza e incertidumbre es necesaria una regulación eficaz.»

Por ello, fruto de una regulación equilibrada aunque mejorable, la función de control deontológico, que solo pueden realizan los colegios profesionales, —tal y como reconoce la Constitución— proporciona confianza a los clientes y pacientes sobre la calidad que obtienen. Si las entidades colegiales perdieran parte de su independencia institucional y alcance en sus funciones por un excesivo intervencionismo de las mismas, se generarían dinámicas de degradación en la certidumbre de los agentes económicos de este subsector dando lugar a un menor potencial de crecimiento económico futuro.

jueves, 3 de octubre de 2013

Impactos de la #LSCP: (5) Desincentivo inversor en calidad

Como venimos introduciendo en esta serie de artículos, siempre desde la Memoria de análisis de impacto normativo del Anteproyecto de #LSCP, en esta ocasión, nos centraremos en la inversión. Se sostiene que la evolución de esta viene determinada por el aumento en la escala de producción, que permite incrementar la remuneración a los factores productivos. La traducción de este razonamiento nos dice que la inversión crecería por el aumento de la prestación de servicios profesionales, pues requieren medios y recursos, y que esto, a su vez, permitiría el aumento de la retribución de los profesionales. Sin embargo, una vez observado el comportamiento de los consumidores al mostrar más sensibilidad al control sobre la calidad que a un precio bajo, no es de esperar un incremento de la demanda de estos servicios, sobre todo si determinadas profesiones no están sujetas a colegiación. Por tanto, ¿cambiarían los incentivos para invertir de los profesionales no sujetos a colegiación?


La inversión en seguros de responsabilidad civil profesional y en márketing y promoción profesional subiría…
  • Primas de seguros: por parte de las compañías aseguradoras se originaría una percepción de mayor riesgo sobre los profesionales, reflejada en el aumento de los índices de siniestralidad o incidencias. El motivo sería el menor alcance de las funciones de control deontológico ejercidas por los colegios profesionales. 
  • Promoción y márketing profesional: el consumidor tendría que basar su decisión sobre la elección del profesional en la vía más patente, que sería la publicidad. Ante la reducción del papel del colegio profesional sobre el control y el suministro de información veraz sobre los profesionales, los canales de información se mostrarían más proclives a intereses de captación; es decir, negocio antes que pérdidas económicas por un trabajo bien hecho. Por ello, la preocupación esencial de los profesionales radicaría en permanecer en el mercado. 

 …mientras que la inversión en medios y recursos que aportan calidad al servicio profesional descendería significativamente 
  • Medios y recursos para prestar el servicio profesional: los profesionales no tendrían incentivo a implementar más calidad a su servicio profesional. Y es que prestarían sus servicios sin estar sujetos a un control de su ejercicio y, por tanto, no podrían dar confianza sobre su calidad a los usuarios. Un argumento en consonancia con la clasificación del servicio profesional como credence good -según el cual el consumidor no puede evaluar con precisión el nivel de calidad obtenido ex ante, durante y ex post-. De esta forma, si la colegiación desaparece para algunas profesiones como garante de una correcta prestación de los servicios, se producía una reducción de la inversión destinada a los medios y recursos para aportar calidad en estos servicios y, en consecuencia, los ciudadanos tendrían menor información y desconfianza hacia los profesionales.

El resultado: Descenso de la inversión en 1.829,30 millones de euros en 5 años 

En un escenario sin colegiación en las profesiones señaladas, la inversión en términos agregados descendería en 1.829,30 millones de euros en 5 años. Un resultado construido y reflejado en las Alegaciones de impacto económico y social de Unión Profesional, en las cuales se contempla, además de estos elementos, la pérdida de poder adquisitivo potencial de los profesionales, la tendencia media de la inversión en los últimos años y la falta de incentivo estudiada de los profesionales de invertir en medios y recursos sino están sujetos al control deontológico.

viernes, 27 de septiembre de 2013

Impactos de la #LSCP: (4) Mayor carga para el erario público

El impacto presupuestario de la normativa será positivo. Así lo afirma el Gobierno en la Memoria de análisis de impacto normativo del Anteproyecto de Ley de Servicios y Colegios Profesionales (ALSCP). En este sentido, sostiene que la eliminación de la colegiación en determinadas profesiones reduciría la carga de deducciones en el IRPF. Es decir, el Estado se ahorraría parte de la cuantía destinada a las deducciones por colegiación. Pero, ¿se han valorado todos los impactos?, ¿qué ocurriría con los ingresos y el gasto público?


Las Administraciones tendrían menos ingresos públicos… 

Si bien es cierto que el Estado se ahorraría esas deducciones al suprimir la colegiación en las profesiones -aquellas que no figuran en la Disposición Adicional Primera del ALSCP-, esa situación conllevaría una disminución mayor de los ingresos por un motivo esencial: la subida de las primas de seguro de responsabilidad civil (RC) de los profesionales.

¿Por qué se encarecería el seguro RC de los profesionales si estos no tienen colegiación?. Si para ejercer los profesionales requieren un seguro de responsabilidad civil, este experimentaría un incremento debido a dos factores esenciales:
- El suministro del seguro por el colegio profesional no ofrecería un precio más reducido, ya que no se aprovecharía la economía de escala. 
- Se produciría una percepción negativa en las compañías de seguro sobre aquellos profesionales que no estén sujetos a un control deontológico. 

Por ello, ¿qué sucedería con los ingresos públicos? Como sabemos, la estimación del número de profesionales que no tendrían que colegiarse ascendería a más 600.000. Si el 80% actual de estos aplicara una desgravación de la prima de seguro anual en torno a los 500€, según cálculos reflejados en las Alegaciones de impacto económico y social, los ingresos del Estado se reducirían en más 80 millones de euros. Una cifra sensiblemente superior a los 41 millones de euros que supone hoy la deducción de cuotas colegiales de estos mismos 600.000 profesionales. 


…y además, el gasto público aumentaría. 

Debido a tres apartados esenciales: 
  1. El coste que las Administraciones tendrían que asumir para realizar una serie de funciones de control y registro de los profesionales sin incluir la función deontológica. Función que solo puede ser realizada genuinamente por las corporaciones colegiales. Así, mediante estimaciones que cuantificarían unos objetivos mínimos de control para el Estado sobre estos 600.000 profesionales no sujetos a colegiación, se llegaría a una cifra de 66 millones de euros al año. 
  2. Un acentuado aumento de la litigiosidad. El hecho de ejercer sin sujeción a normas colegiales, provocaría crecientes costes de judicialización para la Administración de Justicia. La colegiación comporta que no se produzcan conflictos por su labor preventiva de los mismos y si llegan a ocurrir hay mecanismos colegiales para la más óptima y eficiente resolución de los mismos en sede colegial.
     
  3. Costes sociales. Como vimos en anteriores impactos, una de las consecuencias de la aplicación del ALSCP sería una degradación del empleo a medio y largo plazo tanto directos como indirectos, que se traduciría en desempleo. Por tanto, también sería de un esperar un incremento del gasto social en prestaciones y derivados.
La actual regulación de los colegios profesionales ahorra dinero al Estado, cambiar este marco normativo, implicaría un mayor precio e inseguridad para todos los ciudadanos.Un coste de oportunidad demasiado alto.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Impactos de la #LSCP: (3) Efecto negativo sobre el consumo de servicios profesionales

Según la Memoria de análisis de impacto normativo del ALSCP se afirma que el consumo de servicios profesionales sería una de las variables afectadas de forma más positiva. ¿La razón? El incremento del consumo se explica por la caída de precios, que conlleva un incremento del salario real, así como por el aumento del empleo. Pero va más allá y expone que esta nueva regulación se traduciría, en definitiva, en una reducción de los precios del 7%. De este modo, podemos extraer una conclusión principal de inicio: sostienen que la demanda de servicios profesionales es elástica. Es decir, que ante una bajada del precio de un 1%, nuestra cantidad demandada de estos servicios crecerá más de un 1%. No obstante, antes de entrar en materia, hagámonos una pregunta: ¿Si el precio del servicio de un abogado o arquitecto, como ejemplo, pasara de 100 a 93, iríamos de repente a consumir sus servicios? Más aun, ¿lo haríamos sabiendo que ya no están bajo el control colegial?

La demanda de servicios profesionales es inelástica,… 

Cuando se observan diferentes estudios que han analizado de cerca el comportamiento del mercado de servicios profesionales se encuentra una conclusión común y es que la demanda de estos servicios por los consumidores es particularmente inelástica. En este sentido, si el precio del servicio profesional se reduce un 1%, la cantidad demandada crece menos de un 1%. En concreto, al exponer los resultados de estos estudios, entre los que destacan el realizado por Mackinac Center o la consultora Copenhagen Economics, entre otros, se desprende que el grado de inelasticidad de los servicios profesionales se encuentra en el entorno del 0,5. ¿Qué significa esto?, que si el precio disminuyera un 1%, sólo incrementaríamos la cantidad demanda de servicios profesionales un 0,5%. Sin embargo, son conclusiones que operan en mercados donde los profesionales se encuentran bajo el modelo colegial. Por ello, la pregunta que subyace a estas conclusiones es cómo se comportará a partir de ahora, la demanda de los consumidores si los profesionales no están sujetos a un control deontológico a través de la colegiación. La posible respuesta la dio el economista Hayne Leland; éste sostiene que si los consumidores perciben un menor control sobre la calidad que ofrecen los profesionales, mostrarán una mayor rigidez en la demanda de estos servicios, es decir, más inelasticidad.

 …por tanto, la no colegiación dará lugar a una reducción del consumo de servicios profesionales 

Es necesario incidir en que el mercado de servicios de las profesiones colegiadas es sensiblemente diferente en su funcionamiento a otros mercados de servicios. En este sentido, una posible bajada del precio de los servicios profesionales afectados por la no colegiación no sería compensada en la misma medida por la cantidad demandada. Así, la variable consumo mostraría una bajada que según los cálculos de Unión Profesional reflejados en las Alegaciones de impacto económico y social al ALSCP podría suponer una disminución de 1.241,52 M€ en un periodo de 5 años si el precio de estos servicios profesionales prestados sin colegiación bajara un 1%. Por ello, acometer una regulación de este calado requiere un mayor y profundo análisis común entre el gobierno y las corporaciones colegiales con el fin de establecer un marco regulador lo más equilibrado posible.

viernes, 20 de septiembre de 2013

Impactos de la #LSCP: (2) Precarización del empleo y perjuicio para el ciudadano

Dentro de la serie de análisis sobre los impactos que podría causar el Anteproyecto de Ley de Servicios y Colegios Profesionales, vamos a centrarnos, en esta ocasión, en un problema clave en estos tiempos de crisis: el empleo. Una variable macroeconómica, de especial sensibilidad, que puede ser trastocada si su marco regulatorio se modifica de manera errónea.

Para vertebrar este segundo impacto partiremos del potencial evolutivo al que la memoria de análisis de impacto normativo de dicho Anteproyecto hace mención. Así, se afirma que 'el empleo equivalente a tiempo completo cae en el largo plazo, pese a que el número de ocupados aumenta ligeramente. Ello se debe a que caen las horas trabajadas por individuo, pues al mejorar el salario real, los agentes aprovechan para trabajar menos'. Pero, si se produjera este resultado, ¿se asume que los profesionales dedicarían menos horas a los clientes o pacientes ya que su remuneración aumentaría? ¿Es sostenible ese comportamiento del empleo? Veamos. 


Los profesionales no pueden dedicar menos horas a los clientes o pacientes… 

Como ejemplo extrapolable a todas las profesiones podríamos utilizar el de un abogado que presta un servicio jurídico; éste será incapaz de efectuarlo con la rapidez que pudiera exigirle un cliente si, previamente y habiendo estudiado la evolución del caso, concluye que el resultado será deficiente si no se invierte el tiempo necesario en el caso que le compete. Ocurre de igual manera en el caso de un arquitecto o un ingeniero; estos profesionales no pueden prestar un servicio con la suficiente calidad y seguridad sino invierten el tiempo necesario en la revisión y composición de un edificio o una instalación. Es decir, cuando un profesional presta un servicio profesional aplica los medios y recursos que precisa y que requieren un tiempo determinado, según sea el tipo de servicio. Esto se debe a que el profesional en cuestión ejerce dentro del modelo de colegiación actual, en base a su independencia de criterio profesional y bajo un control deontológico de su ejercicio.


…pero el Anteproyecto señala la tendencia contraria 

Dice el Anteproyecto que, al asumir un menor precio de los servicios profesionales, para que la remuneración del profesional creciera, tendría que prestar más servicios pues la demanda de los ciudadanos habría aumentado. Pero, dado que se apunta que los profesionales trabajarían menos horas, se deduce de este dato que el tiempo dedicado a cada consumidor se reduciría, por lo que estaríamos ante un claro perjuicio a los ciudadanos. En consecuencia, si el número de casos atendidos por cada profesional aumentara, reduciéndose las horas implementadas en cada servicio, asistiríamos a un crecimiento de la productividad no deseable, tanto para los profesionales como para los ciudadanos. Es decir, como profesionales, estaríamos dedicándole menos tiempo a cada ciudadano/usuario/paciente para poder facturar más clientes, lo que rebajaría considerablemente la calidad del servicio. 


Efecto más probable de la ley: Fomento de subempleo y desempleo de los profesionales

La independencia de criterio profesional, junto con el control deontológico, no tendrían efectividad ni alcance si no estuvieran articulados por el instrumento de colegiación. A este hecho habría que añadir el comportamiento característico del mercado de servicios profesionales. Y es que, si admitimos a corto plazo una ínfima entrada de operadores en el mercado al eliminar la colegiación necesaria, el incremento de la cantidad demandada de servicios profesionales por los ciudadanos sería aún menor si perciben, como hemos visto, un menor control sobre la calidad.

Por tanto, la cuota de mercado o ‘pastel’, en media, sería menor para cada profesional. Proliferaría el subempleo; una situación donde el profesional tendría que trabajar más horas. Además, otra tendencia a medio plazo sería la salida del mercado de profesionales que intentarían proveer sus servicios con mayor calidad y, sin embargo, no serían detectados por los clientes y pacientes  al no estar presente la labor de los colegios profesionales, aquellos que aportan certidumbre sobre la calidad de los servicios profesionales.  

La calidad actual de las condiciones laborales en este subsector refleja una tasa de estabilidad de empleo del 81,4% según el INE, un valor por encima del sector servicios. Introducir una ley que establezca incertidumbre perjudicaría la consistencia del empleo de las actividades profesionales, especialmente si tenemos en cuenta el impacto de género donde las condiciones laborales aún no son totalmente igualitarias. El resultado final sería una degradación en la calidad de los servicios que obtendrían los ciudadanos. Una situación nada deseable.

viernes, 13 de septiembre de 2013

Impactos de la #LSCP: (1) Menor competitividad internacional de nuestros profesionales

Hace pocos días, el Gobierno publicó la memoria del análisis de impacto normativo del Anteproyecto de Ley de Servicios y Colegios Profesionales. Entre los impactos económicos positivos, hoy nos centraremos en el que señala que la eliminación de instrumentos como la colegiación en algunas profesiones supondría una bajada de precios de sus servicios, un hecho que impulsaría nuestras exportaciones fruto de una mayor competitividad. Además, se alude que, como consecuencia de la recuperación de la demanda interna, nuestras importaciones de servicios profesionales también repuntarían. Pero… ¿son concluyentes estas tendencias en base a datos y estudios actuales sobre el subsector de servicios profesionales?

Exportaríamos menos servicios profesionales… 

En un escenario sin colegiación para determinadas profesiones, la exportación de nuestros servicios profesionales encontraría más obstáculos traducidos en términos de competitividad en relación a otros países. La razón de esta tendencia se encontraría en la pérdida de confianza hacia nuestros profesionales, en tanto en cuanto, en los países de nuestro entorno, las necesidades de colegiación están más extendidas y son señaladas y aceptadas de forma clara desde el ámbito socioeconómico y político como factor de certidumbre sobre el nivel de calidad en la prestación de los servicios profesionales que reciben los ciudadanos. 

Y es que es necesario recordar que los consumidores de este tipo de servicios, es decir, los clientes y pacientes, son más sensibles a la percepción de calidad que esperan obtener que ante variaciones en el precio. Una conclusión extraída, entre otros, del estudio de la consultora Copenhagen Economics en el año 2006. Además, Hayne Leland, economista de la Universidad de California, sostuvo que los consumidores de servicios profesionales, cuando detectan un menor control sobre la calidad que ofrecen los profesionales en el mercado, tienden a mostrar mayor rigidez en la adquisición de estos servicios. En este sentido, como sabemos, la colegiación es el instrumento de control deontológico sobre los profesionales que da lugar a esa confianza en los consumidores sobre la calidad que obtienen. Por tanto, establecer una relación basada en que la eliminación de la necesidad de colegiación produzca un impulso de nuestras exportaciones de servicios profesionales apoyado únicamente en una significativa e injustificada bajada de precios, no responde a la lógica expuesta en diversos estudios analizados.


… e importaríamos más servicios profesionales 

Del mismo modo, derivado de esta menor confianza hacia nuestros profesionales, fomentaríamos una tendencia contraproducente para nuestro saldo comercial, y es que es probable que muchos consumidores o empresas, adquirieran servicios profesionales del exterior buscando una mayor certeza y seguridad sobre el nivel cualitativo de estos servicios.


Los servicios profesionales basan su competitividad más en la calidad que en los precios 

Se ha señalado a las exportaciones como el estandarte del ligero alivio de nuestra situación económica. No obstante, la ganancia de competitividad fuera de nuestras fronteras se ha debido, esencialmente, a la drástica bajada en los costes laborales, como así reflejó, entre otros, el INE al publicar que el coste laboral por hora trabajada descendió un 0,3% solo en el segundo trimestre. El mismo porcentaje que registraron las actividades profesionales. Los servicios prestados por los profesionales no encajan en este modelo de exportaciones basado sólo en menores precios, sino que su competitividad se basa en el nivel cualitativo que aseguran y controlan los colegios profesionales a través del instrumento de colegiación. Perder este factor competitivo de nuestros profesionales en el exterior es algo que no nos podemos permitir si queremos fortalecer la posible recuperación y potenciar este subsector clave en el desarrollo económico actual y futuro.