miércoles, 30 de abril de 2014

Emprendimiento (2): Financiar y asegurar un proyecto de economía social y solidaria

«El problema de la crisis que estamos viviendo es que el propio sistema financiero ha roto sus propias normas creando productos financieros especulativos y escapándose de la realidad» 

El día 7 de abril, Medialab Prado, el laboratorio ciudadano, presentaba la Jornada de seguros y finanzas éticas. Marcos de Castro, psicólogo que presidió la Confederación Empresarial Española de la Economía Social (CEPES), introdujo parafraseando al sociólogo Alain Touraine, la motivación esencial de acercar tanto la banca como los seguros a la realidad social que acontece. Una realidad que como afirmó «se construye en la tensión, en los pactos, en el diálogo empresa-sociedad» y por ello, sostuvo que «es necesario hacer una banca que esté metida en la economía real, que esté comprometida con el territorio y que no roce la economía especulativa». ¿Cómo conseguirlo y qué modelo fomentar? 

Financiar la economía social y solidaria 

Una parte de la jornada se centró de manera esencial en las alternativas existentes en torno a cómo financiar la realización de proyectos empresariales basados en la economía social y solidaria. Nuria del Rio, miembro de la Red de Economía Alternativa y Solidaria (REAS) habló de la dificultad de construir esta red que ahora empieza a tener cada vez una mayor repercusión. Precisamente, este modelo que ya abordamos a principios de este mes, merece, no osbtante, una precisión en cuanto a la economía solidaria definida por Juan Carlos Peréz de Mendiguren del Instituto HEGOA de la siguiente forma: «la economía solidaria que nace del tronco común de la economía social (…) pone a las personas y su trabajo en el centro del sistema económico, otorgando a los mercados a un papel instrumental siempre al servicio del bienestar de todas las personas».

En este sentido, en el ámbito de la financiación, se presentó la Fundación para la Inversión y el Ahorro Responsable (FIARE). Juan Garibi, su director, expuso la filosofía del proyecto de banca ética que caracteriza esta organización y señaló respecto a la red de economía alternativa y solidaria que es necesario que «sea más sólida». Remarcaba de esta manera que en un contexto donde la sociedad demanda mayor transparencia y valores en la gestión del dinero que realiza la banca convencional, aquellas entidades de economía social y solidaria que no tienen ánimo de lucro, apenas son contempladas en los canales tradicionales de financiación. Y, por ello, dada su labor, merecen una especial atención y recursos financieros adaptados.


Aseguramiento ético y solidario

En el área de los seguros, Luís Marchand, fundador de Cooperación para el Aseguramiento Ético y Solidario (CAES) comenzó su intervención aludiendo a «devolver al proceso asegurador el espíritu mutualista original». Bajo esta premisa incidió en la lógica de contar con la herramienta aseguradora a la hora de establecer proyectos de economía social y solidaria. Un sector, donde ya prestan seguros a más de 100.000 personas y que se encuentra en un verdadero auge.

Se trata, por tanto, de financiar proyectos y asegurarlos desde un enfoque emprendedor distinto y caracterizado en el discurso social y solidario donde el bienestar de los ciudadanos es la piedra angular sobre la que construir y orientar el sistema económico. Los profesionales, en su función de prestar sus servicios profesionales con el objetivo de mejorar la calidad de vida de las personas parten de situación excepcional para emprender y potenciar la economía social y solidaria.


lunes, 28 de abril de 2014

Lean Management: ejemplos de aplicación para las organizaciones colegiales y los profesionales.

En el último número de la revista Profesiones, Lluís Cuatrecasas Arbós, presidente del Instituto Lean Management de España nos habla, en su artículo de opinión, de este novedoso modelo de gestión de las actividades empresariales.

¿En qué consiste, exactamente, el modelo Lean Management?. Según sus palabras, «está basado en llevar a cabo lo que requieren los clientes, en la medida que lo requieran y justo cuando lo necesitan. Simple pero efectivo. Mediante el Lean Management se obtienen productos y se prestan servicios con gran rapidez y a bajo coste, ya que trata de evitar las actividades y consumos de recursos innecesarios».

De esta forma, a través de los principios que rigen este modelo, el señor Cuatrecasas desarrolla ejemplos de aplicación práctica para las entidades colegiales y los profesionales, que se exponen a continuación: 

1. Determinar lo que valora el cliente: adecuar a sus preferencias las características de productos o servicios, y ofrecerlos favoreciendo su satisfacción. 
Ejemplo: Servicios profesionales personalizados al máximo, priorizando lo que preocupa más al cliente, actuando de acuerdo con las leyes y reglamentos, y aconsejando u orientando debidamente al cliente, en lugar de tratar de obtener beneficio a su costa. Aunque la personalización de tales actuaciones no aconseja estandarizar, es común en Lean Management que los procedimientos empleados se estandaricen adecuadamente, una vez optimizados. 
2. Los procesos empresariales han de ser tales que el valor fluya rápidamente a lo largo de los mismos, por lo que han de estar exentos de actividades tipo desperdicio que detienen el flujo de valor. 
Ejemplo: Un proceso administrativo de un Colegio Profesional que obligue al colegiado a efectuar largas colas, con las correspondientes pérdidas de tiempo, y vagar de un mostrador a otro porque no está instaurado el concepto de “ventanilla única”, no resulta un ejemplo de valor que fluye como es debido. 
3. Plantear la producción de bienes y servicios de acuerdo con la demanda, evitando la sobreproducción y, por tanto, no caer en la tentación de producir más para alcanzar economías de escala, compensar desajustes (que no deberían existir) o para no tener parados las personas y equipamientos técnicos. 
Ejemplo: Un servicio profesional sobredimensionado para el mercado real al que puede acceder y, por tanto, con un nivel de inversiones y de gastos de mantenimiento excesivos, no hará otra cosa que sobrecargarlo innecesariamente con stock y recursos infrautilizados. Podría ser el caso de cualquier proyecto de arquitectura o ingeniería realizado por un profesional y supervisado por su Colegio.
4. Priorizar el progreso del producto o servicio, no permitiendo que se detenga por ninguna causa, lo que implica operar en flujo.
Ejemplo: No hay verdadero flujo en un servicio sanitario en el que se emplea una mañana entera para un chequeo médico que requiera un análisis de sangre (5 minutos), una radiografía (otros 5 minutos) y un electrocardiograma (10 minutos), de forma que el paciente pasa el resto del tiempo caminando por pasillos o esperando en salitas de la consulta médica: el producto (paciente) debería “fluir” sin parar de un proceso a otro y terminar en media hora. 
5. La operativa de productos o servicios procesados uno a uno no ha de plantearse de manera que avancen en grupos, ya que tendrían que esperar a que termine todo el grupo (con lo cual, el flujo se detiene). 
Ejemplo: Las reclamaciones al Colegio o de los clientes de los colegiados, no pueden amontonarse para luego proceder a su análisis y propuesta de solución (al estilo tradicional). Ha de arbitrarse la forma de que las reclamaciones se resuelvan cuando se presenten, en lugar de reunirlas en “grupos o lotes” para analizarlas conjuntamente. 
6. Dotar al sistema productivo de flexibilidad para adaptarse con rapidez a las fluctuaciones de la demanda. 
Ejemplo: Si una Sociedad Profesional pretende atender clientes pertenecientes a sectores de actividad muy distintos (proyectos técnicos, litigios o pleitos, actividades sociales, actividades sanitarias, etc.), ha de tener equipos de trabajo polivalentes que puedan desplazar su actividad dentro de la Sociedad, de manera que se cubran adecuadamente los servicios que los clientes requieran en cada momento, aunque vayan cambiando con el tiempo y las circunstancias. 
7. Toda la operativa contemplada en los principios expuestos, sin duda enfocada a obtener la máxima competitividad, debe llevarse a cabo al ritmo que imponga la demanda, lo que en Lean Management es conocido como «operativa pull».
Ejemplo: Un Colegio Profesional ha de tener, a disposición de sus colegiados, las publicaciones técnicas o de normativas que éstos requieran en cada momento, incluida una biblioteca y sus libros. Pero ello exige que la cantidad y tipo de publicaciones y libros que ha de ponerse a disposición de los colegiados en cada momento, se determine a partir de las necesidades evidenciadas por éstos (que irán cambiando) y disponer los procedimientos que lo garanticen. 
8. Se impone la mejora continua, que nunca acaba, porque la perfección no se alcanza nunca, la cual afectará a cuanto se contemplado en los anteriores principios. 
Ejemplo: Los ejemplos de actividad del Colegio y sus profesionales, que hemos descrito, nos sirven para ilustrar la mejora continua: siempre podríamos ocuparnos mejor del consumidor, nunca eliminaremos del todo las colas en los procesos del Colegio, los servicios no estarán nunca bastante bien dimensionados, el cliente de un servicio profesional podría atenderse de forma que pierda menos tiempo y ande menos, las reclamaciones podrían atenderse con mayor celeridad, la flexibilidad y polivalencia del personal podrían ser mayores, lo mismo que la adaptación del tipo y nivel de publicaciones del Colegio a las necesidades reales de sus colegiados, en cada momento.

viernes, 25 de abril de 2014

Profesiones y Economía del Bien Común: Entrevista a Christian Felber

El austriaco Christian Felber es el responsable de haber propuesto un modelo económico que afirma haber superado «la dicotomía entre capitalismo y comunismo para maximizar el bienestar de nuestra sociedad». La Economía del Bien Común (EBC) se construye desde la cooperación y la ética aplicada a lo económico, donde el éxito de una empresa viene definido «por su contribución para disminuir los problemas colectivos de la sociedad». Un necesario punto de vista del que las profesiones liberales forman parte al estar todas ellas centradas en la satisfacción de las necesidades reales del ser humano, tal y como este modelo indica.

Presentamos en este blog, a principios de año, el modelo de Economía del Bien Común, convencidos de que las profesiones liberales, en esencia y en la práctica, han de tener en cuenta lo que en la revista Profesiones y desde la Fundación del EBC, nos ha definido su vocal de comunicación, Beatriz de Andrés, como «un modelo eminentemente práctico» donde las empresas «en vez de regirse únicamente por su balance económico, lo hacen por criterios de utilidad social: Tan importante es que produzcan beneficios, como que respeten el medio ambiente, remuneren igual a hombres y mujeres, no exploten a sus trabajadores y sean capaces de crear empleo». 

Fieles a la idea de traer ideas innovadoras que doten a las profesiones de nuevas herramientas para el presente, hemos entrevistado al ideólogo de la Economía del Bien Común sobre su modelo; le hemos preguntado por el papel de las profesiones dentro del EBC, así como su opinión sobre las negociaciones para la creación de una zona de libre comercio entre Estados Unidos (EEUU) y la Unión Europea (UE) y las consecuencias de ese «pensamiento bilateral». Porque, como comenta Felber, «los profesionales liberales, gracias a su autonomía profesional y formación universal, son más porosos a otras visiones del ser humano, por un lado, y a nuevos (re)conocimientos científicos, por otro. Su misión no es tanto el servicio del ser humano a la economía como el libre desarrollo universal del mismo». De ahí su importancia para el desarrollo del individuo y de una sociedad más justa. Porque es cuando pensamos en el común, en la sociedad como conectada, cuando ganamos todos. 

miércoles, 23 de abril de 2014

Lecturas económicas para el 'Día del Libro'

La biología de la toma de riesgos (Anagrama, 2013) 

John Coates, investigador en neurociencias y finanzas en la Universidad de Cambridge, nos sumerge en un certero y meticuloso ensayo sobre los factores biológicos que intervienen en nuestro comportamiento en relación a la economía. Para ello, destierra uno de los mitos más implantados en el paradigma actual: «en economía todavía subsiste algo muy parecido a la división platónica entre mente y cuerpo…». Este precepto implantado por la escuela neoclásica, «una economía de cuello para arriba» ha ido reduciendo los márgenes de análisis y reflexión que explican la creación de burbujas que desembocaron en grandes crisis que dejaron huella. Por ejemplo, la llamada «cicatriz invisible» que sucedió a los años 20 y que dio lugar en esas generaciones a «una desconfianza patológica en los bancos y los mercados de valores, así como un miedo enfermizo al desempleo». Una situación con paralelismos cada vez más claros en nuestra sociedad. A lo largo del ensayo centrado en el parqué de operaciones de un gran banco de Wall Street, Coates, con experiencia en lo frenético de estos enclaves, analiza de manera pormenorizada y amena la amalgama entrelazada de reacciones químicas que se producen en nuestro cuerpo y que nos hacen estar alerta preconscientemente antes de tomar de una decisión. Después de todo, en nuestras decisiones, no sólo interactúan elementos racionales absolutamente verificables, también está muy presente una cuestión de feeling.



La economía del bien común (Deusto, 2012) 

Cambiar el concepto de éxito económico imperante, ponderar a las personas como el fin de la economía y no el medio y la cooperación como norma natural de comportamiento son algunos de los elementos esenciales que propone el creador del modelo de Economía del Bien Común (EBC), el austriaco Christian Felber en este libro. Una deconstrucción desde los cimientos que sustentan la lógica económica presente para construir un nuevo paradigma económico cuyo objetivo fundamental sea perseguir el bien común de la sociedad. Como afirma Felber, «la ciencia económica clásica está desprovista de alma. Es, por tanto, una gran amenaza para la sociedad futura. (…). El principio de este proceso de curación es incluir de nuevo la economía dentro del sistema de valores sociales». En este sentido, el autor apela a cumplir realmente lo enunciado en numerosas constituciones europeas donde se fomente el bien común para el conjunto de las sociedades. Y para ello, el libro aborda desde un aspecto filosófico y empírico las bases del modelo para después pasar a ser un manual eminentemente práctico acerca de cómo poner en marcha esta nueva concepción en un proyecto empresarial sin importar la dimensión. Hablamos, en definitiva, de un modelo económico, más ético, responsable y sostenible.

jueves, 10 de abril de 2014

Emprendimiento en Economía Social (1): alternativa natural para los profesionales

Nos dirigimos a una organización empresarial caracterizada por el «modelo de la quíntuple cuenta de resultados: económico-financiera, gobernanza y la ética, sostenibilidad y mediambiente y talento y sociedad». Así, dibujaba Jorge Cachinero, profesor del IE Business School en su artículo ‘Servicios profesionales y futuro’ el presente y devenir de los servicios profesionales. Fruto de este resurgimiento de los modelos de negocio, el concepto de emprendimiento se ha convertido en los últimos meses en una palabra más común y como adalid de una recuperación que no acaba de llegar. ¿Pero cómo enfocar ese emprendimiento para que sea viable y sostenible? La economía social ofrece una respuesta a los profesionales y se constituye como una estrategia empresarial con unos valores concretos recogidos en la propia legislación del sector, Ley 5/2011, de 29 de marzo, de Economía Social. ¿Qué valores son estos? El básico: el compromiso social por encima del capital. 

  • ¿Qué es la economía social y por qué encaja con las profesiones?
La economía social es ya una realidad en nuestra sociedad cuyo ritmo de crecimiento está siendo notable. Según la Confederación Empresarial Española de la Economía Social (CEPES), este sector supone un 10% del PIB y un 10% del empleo entre directo y vinculado. Pero, además, es un modelo dirigido especialmente a cooperativas, mutualidades, asociaciones, fundaciones, que en los últimos años han experimentado cierto auge debido a las fallas y desconfianza en la gestión de otros modelos empresariales. 

La motivación de esta expansión encuentra una pista en la definición de economía social que establece su propia ley. Según el artículo 2, «se denomina economía social al conjunto de las actividades económicas y empresariales, que en el ámbito privado llevan a cabo aquellas entidades que, de conformidad con los principios recogidos en el artículo 4, persiguen bien el interés colectivo de sus integrantes, bien el interés general económico o social, o ambos».

Pero esta definición de carácter jurídico se completa con los principios de la Economía Social, expuestos en el artículo 4 de la citada ley:
- Primacía de las personas y del fin social sobre el capital. Donde se destaca la gestión transparente, democrática y participativa que debe vertebrar estas organizaciones. 
- Aplicación de los resultados obtenidos de la actividad económica. Es decir, reparto equitativo y social de los beneficios en función del trabajo aportado. 
- Promoción de la solidaridad interna y con la sociedad. Favorecer el desarrollo local, la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, cohesión social, etc. 
- Independencia respecto a los poderes públicos. 

Hablamos de unos principios en sintonía con la sociedad civil, que proveen y cubren unos espacios del mercado que hasta ahora se habían focalizado de manera esencial en la obtención y maximización de beneficios, dejando en un plano secundario las consideraciones y compromisos sociales que deberían ser inherentes al comportamiento económico. 

  • Las profesiones en la economía social 
En este sentido, el sector de la economía social no es ajeno al ámbito colegial. Las mutualidades fundadas por las organizaciones profesionales son pioneras en este modelo de gestión. Así, la Mutualidad General de la Abogacía, Premaat (mutualidad de los aparejadores y arquitectos técnicos), las mutualidades de los médicos, procuradores o los peritos e ingenieros técnicos industriales son algunos de los ejemplos que posicionan al subsector de las profesiones en un lugar destacado en la promoción y difusión de la economía social. 

Por tanto, los profesionales, que están demostrando un mayor impulso hacia el autoempleo como así indicaban las últimas estadísticas de marzo de afiliación del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, tienen ante sí, un sector como la Economía Social con el cual comparten valores de solidaridad, cooperación, independencia, compromiso social o la subordinación del capital económico al capital humano y, por ende, bienestar social.

viernes, 28 de marzo de 2014

La importancia de los datos para los consumidores

Imagen mundocontact.com

«Los datos también pueden ayudar a impulsar la innovación y el compromiso cívico, permitiendo el desarrollo de bienes y servicios nuevos y más efectivos». Grant James Cameron, director del grupo datos de desarrollo del Banco Mundial, sostenía, tal y como precisa la cita, el potencial y las oportunidades que ofrece el fenómeno Big Data, en su artículo ‘Datos y desarrollo’. Las bases fundamentales ya están en marcha, sin embargo, aún hay asuntos que delimitar con precisión. Por ejemplo, quién maneja los datos y cuál es el nivel de protección de los ciudadanos. 

G.J. Cameron, insiste, «el tamaño y la complejidad de estas bases de datos requieren habilidades analíticas especializadas (que siguen siendo escasas), así como más investigación y experimentación». No obstante, valorar el poder de los datos para horizontalizar las decisiones de los agentes sociales siendo copartícipes, nos hará consumidores más hábiles y sobre todo, ciudadanos más críticos con lo que nos rodea. Por ello, las profesiones no quedan al margen en tanto en cuanto, la seguridad y el mejor servicio a los ciudadanos es el objetivo fundamental.

El consumidor como eje bidireccional de datos: genera y demanda

Si hay un sector en la economía, donde los ciudadanos, como clientes y pacientes demandamos datos, contrastación y, en definitiva, mayor confianza, es el de los servicios profesionales. En una sociedad donde el consumidor, cada vez más, requiere, compara y contrasta a través de diversas fuentes la información sobre el bien, o servicio, que quiere comprar, cobra todavía más importancia la responsabilidad a la hora de contratar a un profesional que nos ha de prestar su servicio en asuntos que afectan a nuestra integridad física o jurídica. Adquirimos, por tanto, un perfil activo en la demanda de datos de diferente índole sobre los profesionales para así poder tomar la mejor decisión, la más acertada. 

Si bien nos identificamos con este comportamiento de rastreo y contrastación, la otra cara de la moneda reside en los datos que generamos con nuestra actividad y búsqueda, así como cuando consumimos un bien o recibimos la prestación de un servicio. Es decir generamos datos de manera pasiva, una situación que produce preocupación y debate social. En este sentido, Marta Martínez Alonso, presidenta de IBM España, Portugal, Grecia e Israel, afirma en su artículo ‘Los datos, nuevo recurso natural’ que «es necesario mostrar a los ciudadanos los beneficios del Big Data, que somos capaces de optimizar el tratamiento de sus datos y que a la vez protegemos su privacidad».

Las organizaciones colegiales: proveedores de datos

«El verdadero valor de un proveedor de información proviene de su labor para localizar, filtrar y comunicar información útil al consumidor». Esta definición realizada por los economistas C. Shapiro y H. Varian, expertos en estudiar la dinámica de la información en los mercados, encaja con la esencia y razón de ser de los colegios profesionales. La implantación del ‘Servicio de atención a los consumidores y usuarios’, o el establecimiento de consulta en sus páginas web sobre los profesionales que están colegiados, sitúan a las entidades colegiales en una posición adelantada y propicia para seguir profundizando en una mayor interacción y recogida de datos.

Ejemplo de ello, sería un mayor nivel de detalle sobre los niveles de experiencia, formación, especialización o cercanía de los profesionales para una mejor decisión de los clientes o pacientes. Asimismo, la propia interconexión y contrastación de datos entre las distintas profesiones podría proporcionar una mayor rapidez en detectar nuevas casuísticas que afectaran a algún colectivo social ya sea en temas jurídicos, sanitarios o tecnológicos. Las posibilidades y potencial están abiertos…

miércoles, 26 de marzo de 2014

Recuperar la confianza como consumidores (y ciudadanos)

Imagen: Miguel Brieva
 
Cuando la confianza se quiebra, ¿cómo hacer para recuperarla de nuevo? Ante la evidencia de una burbuja económica como la inmobiliaria, y sus dramáticas consecuencias, ¿qué puede hacer la sociedad civil para exigir justicia? Y el consumidor, que también es ciudadano ¿cómo puede volver a confiar en un mercado que se revela ventajista?

Los profesionales son aquellos que saben del contexto y pueden orientar, asesorar, educar sobre el sistema en el que nos ha tocado aprender a desenvolvernos. Para ello, algunas de las instituciones que los representan, como es  en este caso del Consejo General del Notariado, se han decidido por la divulgación. En este caso, los notarios han editado un documento, una guía con el fin de advertir sobre las gestiones iniciales que son recomendables realizar antes de comprar un inmueble y sobre las ventajas de hacerlo ante notario y en escritura pública. Esta guía también informa al consumidor sobre pautas relevantes en materia de préstamos hipotecarios, cláusulas abusivas o gastos derivados, por ejemplo.

En esta línea de asesoramiento también encontramos al Colegio de Registradores, con su Servicio Registral de Protección a los Consumidores, especialmente centrado en cancelación de hipotecas, así como la Guía para la compra de una vivienda en España, accesibles ambos desde su web. El Consejo General de la Abogacía (CGAE), por su parte, lleva desplegando por la geografía española sus Oficinas de Asesoramiento e Intermediación Hipotecaria y, junto al Consejo de Trabajadores Sociales, trabajan para encontrar alternativas al desahucio.


Mercado Único de Crédito Hipotecario

El Consejo de la Unión Europea, reunido en formación ECOFIN, adoptó el pasado febrero la esperada Directiva sobre crédito hipotecario, instrumento necesario en la pretensión de crear un mercado único de crédito hipotecario, aplicable a todos los préstamos hechos a consumidores con el propósito de comprar un hogar y también a aquellos créditos garantizados con una hipoteca o similar en toda la UE. El objetivo es nítido, y entronca con la Declaración Universal de los Derechos Humanos, más concretamente con el Artículo 25 —aquel que nos recuerda que “toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, tanto a ella como a su familia, la salud, el bienestar y, en especial, el vestido, la vivienda, la asistencia médica…”—, tal y como recordamos, hace ya un año, en la revista Profesiones.

Es por esto que subrayamos la importancia de que una normativa europea se preocupe por “asegurar que los mercados hipotecarios operan de manera responsable, incrementando la protección al consumidor y contribuyendo a la estabilidad financiera”. Una normativa pensada para evitar las asimetrías informativas, y que ayudará, suponemos, a garantizar un derecho citado específicamente en Constituciones de miembros de la UE, incluida la nuestra: el derecho a un techo digno bajo el que poder realizarse. 

miércoles, 19 de marzo de 2014

El consumidor ante el servicio profesional 'online'


La prestación de servicios profesionales en línea es un hecho. Bien es cierto que su extensión es aún incipiente y poco extendida. No obstante, como afirma el ICEX: «Los mercados electrónicos tradicionalmente se han asociado a un intercambio de productos físicos, pero han surgido numerosas propuestas de e-marketplaces centrados en el sector de los servicios profesionales».

El objetivo de esta novedosa forma de prestación es conseguir una mayor difusión entre los distintos perfiles y segmentos de los ciudadanos e instituciones y fomentar, por ende, la internacionalización de los profesionales. 

La necesidad de abrir nuevos mercados en nuestro país y más allá de nuestras fronteras,  apoyada en la reducción de los costes marginales que ofrece la tecnología, supone una oportunidad potencial de crecimiento. Sin embargo, también es imprescindible reflexionar acerca de la implicación de este tipo de prestación sobre la seguridad y el nivel de calidad que reciban los consumidores.


>> ¿La prestación online de un servicio profesional garantiza la suficiente confianza? 

La cuestión parece presentar dudas. La literatura económica clasifica al servicio profesional como ‘credence good’; es decir, un bien basado en la confianza según el cual el consumidor no puede comprobar con claridad -ex ante, durante, ni ex post- el nivel de calidad recibido. Esta situación, que es reconocible cuando un profesional presta un servicio a un cliente o paciente, podría ser más evidente si algún tipo de prestación se realiza a distancia por medios telemáticos. En este sentido, la confianza que perciben los consumidores como clientes y pacientes sobre la calidad y el nivel de atención que obtienen es la esencia que vertebra la relación que se establece con el profesional. Por ello, sería necesario articular mecanismos que pudieran verificar y suministrar la indispensable seguridad a los consumidores cuando decidan acudir a este tipo de prestación.


>> Legislación de protección al consumidor online y organizaciones colegiales

En esta misma línea, surge otra cuestión fundamental: ¿La legislación está avanzando a un ritmo parejo al de estas nuevas formas de intercambio y/o prestación? En este sentido, el Parlamento Europeo aprobó el 23 de junio del 2011, una Directiva sobre el derecho de los consumidores que introdujo un mayor nivel de protección para el consumidor en sus compras a través de Internet que supone un avance en esta área. No obstante, aún queda camino por hacer a la luz de la evolución del comercio electrónico; en el área de los servicios profesionales, las organizaciones colegiales tienen un cometido esencial en la labor de la protección al consumidor, así como en el mejor asesoramiento para aquellos profesionales que opten por lanzarse a la prestación de sus servicios online.

viernes, 14 de marzo de 2014

Financiación alternativa: llave para una recuperación sólida e inclusiva

La economía española se encuentra en un momento de impasse para confirmar si nos encontramos ante una verdadera recuperación. El consenso económico que marca el camino de la salida de una crisis sostiene que las exportaciones deben ser el primer motor capaz de generar ingresos y, por tanto, ahorro. Un ahorro que al transformarse en inversión productiva comienza a producir empleo neto y finalmente, hace remontar el consumo. Sin embargo, los datos no muestran solidez.

Desde el verano de 2013, el ritmo de las exportaciones se ha moderado, hasta crecer únicamente un 0,8% en el último trimestre del pasado año. La inversión descendió un 2,4% en el mismo período —debido al insuficiente ahorro y crédito—, mientras que la generación de empleo precario y localizado junto con la debilidad del consumo, invitan, en todo caso, a una recuperación desigual y demasiado lenta. Por ello, la cuestión esencial es como potenciar una recuperación sostenida y homogénea para la sociedad. 

Fomentar la financiación alternativa ante la restricción de crédito

Una de las claves de este cambio lo apuntaba ayer, Valenti Pich, presidente del Consejo General de Colegios de Economistas que centraba su artículo Financiación: cualquier iniciativa es bienvenida en fomentar la financiación desde distintos ámbitos ante la evidente restricción de crédito en la que nos encontramos. De esta forma, convenía a «aprovechar la oportunidad histórica en que nos encontramos para desarrollar en España mecanismos alternativos que reduzcan nuestra vulnerabilidad a posibles crisis crediticias». Y en concreto, señalaba que «un ejemplo claro de estas nuevas fórmulas lo constituye el crowfunding». 

Crowfunding y líneas ICO

En este sentido, desde Unión Profesional se apoyan y fomentan distintas formas y alternativas de financiación. Como ejemplo, la financiación basada en la cooperación colectiva fuera del circuito financiero como es el crowfunding que mencionaba Pich, el cual comprende distintos tipos de micromecenazgo, como las donaciones, sponsoring (publicidad a cambio de financiación), el préstamo de la ‘multitud’, etc. Una vía novedosa, surgida al calor de la autonomía que ofrece Internet, cuya regulación ya ha sido anunciada en Consejo de Ministros, abriéndose así el debate sobre su potencial desarrollo o aparente limitación. 

Por otro lado, el pasado 5 de marzo, el Instituto de Crédito Oficial (ICO) organizó una jornada formativa para sus agentes colaboradores, entre los que estuvo presente Unión Profesional, con el fin de darles a conocer las nuevas líneas de financiación para este año. Un asunto de gran relevancia dentro de un contexto complejo, cuyo objetivo es atajar las dificultades en el acceso a la financiación actual y mejorar los canales y productos especializados destinados a los profesionales colegiados autónomos y empresas que prestan servicios profesionales. 

Nos encontramos, pues, ante un escenario económico que exige a los agentes sociales respuestas colectivas, rápidas y certeras que puedan desembocar en una verdadera recuperación inclusiva y proactiva para todos los segmentos de la sociedad. Las organizaciones colegiales, preocupadas y garantes del interés general de los ciudadanos juegan un papel esencial.

viernes, 7 de marzo de 2014

A mayor formación y competencias, menor desempleo cualificado y vinculado

Lo ratificaba una vez más el barómetro del CIS este miércoles: el desempleo vuelve a ser la principal preocupación entre los españoles en febrero con una subida del 2,6%. La EPA del cuarto trimestre del 2013 arrojaba un dato de paro del 26,03%, mientras que la Comisión Europea hacía público recientemente, en sus previsiones de invierno, que esta cifra se mantendrá en torno al 25% al menos, los dos próximos años.

Consciente de esta situación, desde Unión Profesional se ha desarrollado un estudio sobre el desempleo cualificado en España. ¿El objetivo? Reforzar el planteamiento basado en que una mayor y más avanzada cualificación produce un mayor índice de empleo tanto directo como vinculado. Una definición en la cual los profesionales colegiados tienen un papel protagonista.

¿Cuál es el detalle del desempleo en España? Mujeres y jóvenes, los grupos más vulnerables 

Si bien los desempleados con titulación universitaria presentan en España una tasa de paro del 16,19%, —un 10% menos que la tasa nacional— este porcentaje no es homogéneo si atendemos al sexo y edad. Así, los recién titulados en educación superior entre 25 y 29 años con una tasa de paro del 26,80% y las mujeres en la banda de 30 a 44 años con titulación superior con un paro del 17,24% notablemente superior al 12,28% que presentan los hombres con las mismas características, suponen los grupos más afectados dentro del desempleo cualificado en España. Cifras que se desprenden de la EPA del cuarto trimestre de 2013.


                                                Elaboración propia a partir datos EPA 4º Trimestre


Consecuencias: el 91% de los emigrantes recientes tiene titulación universitaria 

El flujo de emigración en nuestro país es un fenómeno creciente debido a la crisis. Si en el año 2008, emigraron 288.432 personas, el año 2012 cerró con la salida de 446.606 personas según la Estadística de Migraciones del INE. Pero además, según los últimos datos del primer semestre del 2013, el 32,16% de los emigrantes tenían entre 25 y 34 años y un 57% eran hombres. Si profundizamos en el perfil de los emigrados, los datos se tornan aún más preocupantes. El Real Instituto Elcano afirmó en noviembre del 2013 que el 91% de los emigrantes recientes posee una titulación universitaria y de ellos destaca que el 31% son de ingenierías, seguidos de un 17% con titulaciones de economía y empresa, un 8% en medicina y otros estudios sanitarios y un 8% en derecho, entre otros.

                                             Elaboración propia a partir datos Real Insituto Elcano


Potencial: las profesiones colegiadas generan empleo directo y vinculado 

Los profesionales son hoy en día, una verdadera palanca de crecimiento en términos económicos generando un valor social y de empleo. Si tomamos como referencia el estudio 'Impacto en la economía española de las profesiones colegiadas' elaborado por el Instituto de Estudios Económicos y Unión Profesional y, en consonancia, con distintas estimaciones más actuales podemos inferir que aproximadamente, por cada dos profesionales cualificados en empleo directo se genera un empleo vinculado.

En este sentido, las organizaciones colegiales juegan un papel fundamental en tanto en cuanto, una de sus finalidades es fomentar la función formativa a través de programas de formación continuada para los profesionales con un carácter más especializado, idóneo y promotor de nuevos campos generadores de empleo. Todo ello con el principal objetivo de generar una empleabilidad efectiva e igualitaria que se traduzca en una mejora en las condiciones tanto de acceso como ejercicio en el mercado laboral siendo copartícipes todos los grupos sociales.