miércoles, 25 de noviembre de 2015

Las profesiones mantienen el tipo en el gasto en I+D

El gasto en investigación y desarrollo en España cayó un 1,5% en 2014 respecto a 2013, hasta situarse en 12.821 millones de euros, es decir, un 1,23% del PIB. Son los datos que publicaba ayer el Instituto Nacional de Estadística (INE) y que vuelven señalar a este talón de Aquiles que arrastra la economía española desde hace años, el cual responde, entre otros factores, a una falta de apuesta política y contexto socioeconómico para invertir en I+D. 

En la desagregación de los datos proporcionados se puede observar como en el sector empresarial, las empresas de actividades profesionales, científicas y técnicas junto con las de actividades sanitarias y de servicios sociales realizaron un gasto en I+D de 2.095,8 millones de euros, un 16,4% del total realizado en España y un 30,9% del volumen que efectúo el tejido empresarial. Además, las profesiones en el ámbito de la empresa sumaron a más 27.383 personas dedicadas a la I+D, casi un tercio también de las que trabajaron en este área durante el 2014.

 
No obstante, la evolución en relación al año 2013 para las profesiones no ha sido positiva y su gasto en I+D ha retrocedido un 3,72% mientras que el personal dedicado a esta tarea también ha caído un 1,51%. Por tanto, estamos ante una asignatura pendiente para nuestra economía cuyo reflejo es el subsector de las profesiones, uno de los principales pilares y motores de la I+D en España que se ha visto castigado de nuevo con una caída en el personal y en el gasto dedicado a ello. 

Es necesario, en consecuencia, favorecer un entorno financiero, fiscal, cultural y político que impulse definitivamente acciones de inversión, gasto y fomento de la investigación y desarrollo (I+D) en la medida en que da lugar a actividades económicas de mayor valor añadido y bienestar.

viernes, 13 de noviembre de 2015

¿Cuál es la relación entre productividad y calidad en los servicios profesionales?

El Día Mundial de la Calidad 2015, que organiza la European Organization for Quality (EOQ) en el marco de la Semana Europea de la Calidad, nos sirve de excusa para reflexionar sobre este concepto y como se vincula estrechamente con la productividad. 



Por ejemplo, el incremento de productividad no siempre debe ser asociado con un mejor servicio o de mayor calidad. Así, mientras en el sector industrial la introducción de tecnología más precisa y métodos de producción más exactos pueden lugar a más producción con mayor calidad, en los servicios esta relación no es tan directa. 

Si pensamos en la prestación de servicios profesionales en los ámbitos jurídico, sanitario, económico, sanitario, científico, social, de la arquitectura e ingeniería, cada servicio que realiza un profesional requiere de un tiempo óptimo de análisis y de adecuación particular a las diferentes casuísticas con el fin de ofrecer la calidad necesaria requerida. Máxime, en asuntos donde la seguridad jurídica o física, entre otras, está comprometida. 

Por ello, el aumento de la productividad, a pesar de ser mejorable siempre, en los servicios profesionales nos conduce a un punto óptimo que si se sobrepasa afectaría al nivel cualitativo. Basta pensar, como ejemplo, en el caso de un profesional que empiece a prestar más servicios simultáneos dedicando menor atención a cada caso. 

En consecuencia, los códigos deontológicos otorgan al profesional la independencia y responsabilidad del nivel de prestaciones adecuado que puede realizar sin que repercuta negativamente en la calidad que presta. En cualquier caso, como se demuestra a continuación, es posible aumentar la productividad en los servicios profesionales sin que la calidad pueda verse afectada de manera negativa. 

  • La productividad por hora de los servicios profesionales se ha doblado desde 1999 
En este sentido, a partir de los datos desagregados de la Contabilidad Nacional que suministra el Instituto Nacional de Estadística (INE) se ha realizado el ejercicio de medir la evolución de la productividad del trabajo en términos reales. Para ello, se efectúa el cociente entre el PIB y el número de horas trabajadas en España (si bien, se elimina el efecto de la inflación con base en 2005). Es decir, obtenemos la productividad que nos informa de la producción por trabajador por hora. Una medida que aproxima y estandariza el nivel de desempeño de la economía. 

Así, al analizar el gráfico se puede observar claramente la evolución dispar de la productividad por hora del conjunto de la economía española que solo ha crecido un 7,1% en términos reales frente a la registrada por el subsector de servicios profesionales que se ha doblado superando el 123,4% representado por un ratio de 14,59€ por hora trabajada en 1.999 respecto a los 32,60€ con los que cerró en el 2.012. Se advierte, además, un claro punto de inflexión a partir del 2008 con una ligera estabilización a partir de entonces. 

De este modo, los resultados contrastan notablemente con los anuncios y recomendaciones desde diferentes instituciones europeas que señalan que la liberalización de los servicios profesionales redundaría en un incremento necesario de su productividad y eficiencia. ¿Entre las razones de este crecimiento?, pueden ser diversas, pero fundamentalmente, debemos asociarlo a la mejora del capital humano de los profesionales, de la tecnología introducida y de los métodos de prestación que han mejorado durante estos años y siempre guiados por los códigos deontológicos de cada profesión. 

Por tanto, estamos ante subsector de servicios profesionales que tiene capacidad de mejora por sí mismo como demuestra y que supone un potencial específico para el resto de sectores económicos. De su buen desempeño y regulación, depende también la economía española. 


viernes, 6 de noviembre de 2015

El sector de educación y profesiones sanitarias y sociales, cara y cruz del empleo después del verano

El comienzo de mes nos ha ofrecido datos un tanto preocupantes sobre la estructura del mercado laboral por su afiliación y desempleo. También la Comisión Europea daba un toque de atención ayer al Gobierno en relación al cumplimiento del déficit que sobrepasaremos este año (4,7% frente al 4,2% pactado) y también en 2016 en 8 décimas, respecto al 2,8% acordado sobre el PIB. Compromisos de ajuste que influirán también directa e indirectamente en la marcha del empleo sobre el que a continuación se realizan algunos apuntes de análisis. 

  • El sector de la educación acumula el 70% del total de altas de afiliación desde septiembre 
 Si examinamos los datos de afiliación del Régimen General de septiembre y octubre que publica el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, se observa un claro movimiento cíclico protagonizado por dos sectores profesionales. Así, el 69,7% (172.732) del total de altas de afiliación acumuladas en los dos últimos meses han sido realizadas en el sector de la educación cuya explicación fundamental tiene que ver con el inicio del curso junto con la precarización laboral y temporalidad con la que ejercen los profesionales de este ámbito. El segundo sector que más altas de afiliación ha generado a distancia, ha sido el agrario, con un 15,4% del total. Un comportamiento extrapolable al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) donde el 39,1% del total de altas corresponde a la educación entre septiembre y octubre. 

Además, los datos de paro registrados llevan 3 meses de subida desde agosto, con 130.065 personas más, de las que 82.327 se han añadido en octubre que suman un agregado de 4.176.379 parados registrados en las oficinas del SEPE, cifra siempre inferior a la EPA, que en el tercer trimestre conocíamos que llegaban a 4.850.800 desempleados. 

  • 1 de cada 4 bajas de afiliación se produce en las actividades sanitarias y de servicios sociales 
Por el contrario, en el capítulo de bajas de afiliación que registra el Régimen General, nos encontramos con que entre septiembre y octubre, las actividades sanitarias y sociales han destruido 52.382 afiliaciones, 1 de cada 4 del total que se han producido, solo superadas por el 52,5% que han supuesto las relativas al sector de la hostelería. Un comportamiento preocupante que habla de la progresiva precarización del sector sanitario en la medida en que factores como las sustituciones, coberturas puntuales de personal en los centros sanitarios en lugares turísticos o la temporalidad provocan que estos vaivenes en su afiliación sean más acentuados. 

Cabe destacar, no obstante, que tanto las categorías de actividades profesionales, científicas y técnicas, las actividades sanitarias y de servicios sociales, junto con la educación han generado 3 de cada 4 altas de afiliación en autónomos en los dos últimos meses.